22 noviembre, 2007

Bendición Papal

Lo que os voy a contar es verídico, aunque no se si omitiré algunos detalles, pero es verdad.
Todos sabéis lo muy muy pía que era la abuela Carmen (Aiyá para los Soto Ñañez), pues un día sonó el teléfono de su casa y al descolgar una voz le comunicó a la abuela que la llamada provenía del Vaticano y que iba a ser bendecida por su Santidad; en fin que ella se lo creyó absolutamente y llamó a la Tata porque aquella voz le dijo que todos los miembros de la casa deberían arrodillarse delante del teléfono para la bendición papal.
Y así fue como la abuela y la tata fueron bendecidas telefónicamente hasta que descubrieron (por desgracia para ellas) que no era el Papa sino.... aún no sé si fue el tío Ignacio o el tío Domingo, espero que alguien ahora me lo aclare.


Tati Soto Yáñez

19 noviembre, 2007

Acontecimiento familiar




A través de Ana Royo y Tia Maruja, autentica conocedora de los secretos de la familia Yañez, os quedarías helados de saber todo lo que pueden desvelarnos. Me puse en contacto con Tío José Ramón Planas Yañez otro gran estudioso de los orígenes familiares, incluso he podido averiguar de donde vienen los Vigil Escalera “ gran incógnita en mi vida”, en fin, que está entusiasmado con la idea y seguro que ya ha visitado el BLOG que tan bien habéis creado.

Yo contribuyo, por ahora, con imágenes del último acontecimiento familiar y con la foto de la última adquisición el marido de Blanquita Yáñez Mira “ Pipe Mosteirin”, la foto es obvio es en la boda de Blanca y aparecemos parte de los 40 ñañe, ni que decir tiene que después de la boda me tuve que tomar por lo menos dos “EFENERGAN”

TATI SOTO YAÑEZ

18 noviembre, 2007

De nuestros orígenes conocidos




¿Y tú, de quién eres?.


Por cruel que llegara a ser escuchar aquella canción que se puso de moda hace años, la pregunta, base del estribillo, no deja de ser una de las cuestiones básicas que nos planteamos todos en algún momento: ¿de dónde vengo?.


Cuando nos ponemos manos a la obra para encontrar respuestas al asunto nos encontramos con el problema: Es difícil profundizar sobre cuáles son nuestros ancestros poco más allá de la tercera generación.
Siempre que preguntas a algún familiar, tras contarte hasta dónde recuerda te acaba diciendo... Pues eso lo tiene que saber tal o cual pariente.... y todo queda ahí, como una de las muchas cosas que se dejan en el cajón de "lo que tengo que hacer alguna vez si encuentro tiempo para...".


Hemos recibido, por cortesía de nuestro familiar José Ramón Planas Yáñez, un árbol genealógico de la familia Yáñez Díaz, que nos permite recorrer el camino que ha seguido la familia desde la fecha actual hasta cuatro generaciones atrás por la rama Yáñez y seis generaciones atrás por la rama Díaz.
A falta de más información en este momento y estimando un período de 30 años por generación, nos situaría el origen del árbol alrededor de 180 años atrás.
Lamentablemente, las dimensiones de dicho árbol exceden considerablemente de la capacidad que el Blog tiene para publicarlo íntegramente, por lo que, de momento, pondremos varios extractos que nos permitan situarnos hasta nuestros orígenes más inmediatos conocidos.
Es un trabajo encomiable que creo que, todos sin excepción, agradecemos sinceramente a D. José Ramón, pero especialmente los que no hemos tenido la ocasión de profundizar en nuestros orígenes.


Por otra parte es un punto de partida para todos aquellos que deseen aportar información adicional y para los que, movidos por ese interés común en conocer los orígenes, deseen investigar más allá de lo que hasta ahora conocemos y compartirlo en este punto de encuentro.


17 noviembre, 2007

Rota, verano de 1947


Rota, verano de 1947.
La familia Yáñez Polo alquila una vivienda en la calle Capitán Cortés. La foto fue tomada en el patio de esa vivienda.
De izquierda a derecha aparecen: Josefa Díaz Távora, Domingo Luis Yáñez Polo y la bisabuela Amparo, madre de la abuela, Carmen Polo Ruiz.

12 noviembre, 2007

UN ESTUDIANTE EN EL PLAN SILIÓ







Después del desastre del 98, nace en toda la sociedad española y especialmente en el mundo intelectual, un descontento que provocó una reacción en todas las esferas de la sociedad, y en especial en la esfera política.

El deterioro del sistema canovista, iniciado en la crisis del 98 llegó a su cenit con los sucesos revolucionarios de 1917. A partir de este momento la crisis se hizo irreversible, por la desaparición de los dos grandes hombres que protagonizaron el célebre turnismo, Canovas y Sagasta, pugilato que continuarían después Maura y Canalejas, y que hizo pensar en una vuelta a los mejores momentos de aquella legendaria alternancia. Esto no fue posible por el fracaso de Maura ante la crisis de 1909 y el asesinato de Canalejas.

Tras la crisis de 1917, y en plena efervescencia del regionalismo andaluz, se publica en mayo de 1919 el llamado Plan Silió, que reconocía la autonomía de las universidades, entre ellas naturalmente, la de Sevilla, cuyo Estatuto se hizo público por primera vez en 1921.



Un año después de los sucesos del diecisiete, se tomó esta fotografía en el patio de la antigua sede de la Universidad de Sevilla en la calle Laraña, que hoy ocupa la Facultad de Bellas Artes. En ella, segundo por la izquierda en la fila de los sentados, encontramos al joven estudiante de Derecho José Yáñez Díaz, nuestro abuelo Pepe, que la autografió en el reverso.
Como anécdota curiosa, cabe citar la petición de reformas que, en 1919, promovería otro ilustre miembro del Claustro de la Universidad de Sevilla, Miguel Royo Gonzálvez, Catedrático de la Facultad de Medicina, solicitando «readaptar las Universidades a la vida social moderna, convirtiéndolas en organismos de vida () ». Recordemos que, años más tarde, los Yáñez y los Royo emparentarían por la rama de los Aguado Yáñez.

La precariedad en la que por entonces se desenvolvía la Universidad sevillana nos la confirma otro testigo de la época como fue el Conde de Aponte, cuyos recuerdos han sido publicados por J.González Moreno. Para demostrarlo, aludía al letrero que los alumnos de la facultad de Derecho habían pintado en una de sus paredes y que decía: «¡Señor Rector; agua y bancos!».


Pepe Y. M




Fuente: LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA DURANTE LA RESTAURACIÓN (1874-1931) Rafael Sánchez Mantero. Universidad de Sevilla y Fundación El Monte. 2005

11 noviembre, 2007

Yáñez Polo













Resulta sorprendente cómo el paso del tiempo hace de prestidigitador. Nos hace aparecer, nos transforma y nos hace desaparecer como si de un truco se tratara. Un truco que acabamos aceptando como algo natural que forma parte de nosotros.
Ha llegado a mis manos, de forma transitoria, la cartera del abuelo Pepe. No voy a detenerme aquí en contaros el cómo y por qué del origen de la cartera (os aseguro que no fué en el taller del portugués), ni en describiros las emociones que sentí al abrirla y ver su contenido; pero voy a compartir estas joyas fotográficas que había en su interior.
Las fotografías superiores formaban parte del carnet de familia numerosa de la familia Yáñez Polo.
En la superior están los padres, Carmen y Pepe, y los hijos tercero a sexto (de izquierda a derecha: Esperanza, Miguel Ángel, Javier y María del Carmen). Debajo, en el mismo orden, están los hijos mayores (Domingo y Pepe), y por último está Ignacio.
José Manuel S.Y.

09 noviembre, 2007

RELATOS DE INFANCIA (I) . LA PAJO CONTRA EL DOCTOR NO


Animado por las miles de cartas recibidas tras la publicación en este blog de la entrada los “Mingorance vs Yáñez, amenazo ahora con el inicio de una serie de relatos de infancia que espero os resulten entretenidos.

Muchos de ellos tienen como protagonista al primo (casi hermano para mí) Pablo. Bien es sabido que durante años constituimos una pareja seudo siamesa, fuente inagotable de anécdotas que dejan a zipi y zape a la altura del betún.

Aquellos interminables veranos de tres meses en Rota daban para mucho a la edad de 10-11 años y tan pronto despertábamos de nuestras 14 horas diarias de sueño nos disponíamos a idear alguna gran aventura. Eran siempre acciones premeditadas que como iré describiendo en sucesivos relatos a punto estuvieron en no pocas ocasiones de provocar grandes estragos en “Virgen del Mar”. Pablo y yo teníamos formalmente constituida una sociedad altamente secreta denominada “La PAJO”. Sí ya sé que el nombre no era bonito pero reunía en una sola palabra la esencia de la organización (PAblo y JOse). Incluso disponíamos de un eslogan; “LA PAJO ASTÚA, que expresaba bien a las claras que nuestra sociedad no estaba concebida para el estudio o la teórica sino que fue creada más como un servicio de inteligencia en tiempos de guerra fría.

Como toda organización secreta que se precie, necesitábamos medios de transporte acordes con la importancia de nuestras misiones. Cansados ya de las “BH” acordamos destinar nuestros exiguos fondos reservados recaudados con toda clase de oscuros negocios, a la compra de una nave con capacidad de despliegue rápido de tropas. Hemos de recordar que en aquellos años la tecnología punta en materia armamentística consistía en nuestros matamoscas, especie de engendros que fabricábamos a partir de un palo con una puntilla en un extremo y una pinza de la ropa atornillada en el otro. Entre ambos dispositivos estirábamos una gomilla de la ropa de forma que al apretar la pinza liberábamos la gomilla que era desplazada hacia el objetivo. Dada la dificultad de acertar a un insecto en vuelo con semejante engendro, el artilugio se usaba habitualmente apuntando a los ojos del enemigo de los países limítrofes (San Alberto). Por no hablar de los “nunchacos”; se cortaba un palo redondo de escoba en dos trozos de unos 20 cm. cada uno que se unían por una cadena comprada en LLUYOT. A partir de ahí todo era cuestión de practicar determinadas maniobras “ninja” y rezar para que los golpes autopropinados no dejaran marca. Aquel instrumento diabólico era capaz de convertir a un futuro tenor alto en mezzosoprano. Verdaderamente era más peligroso que una merienda cena con los McCann.

Qué distinta era aquella infancia comparándola con los niños de ahora. Montábamos en bicicleta por la carretera sin casco ni coderas, nos bañábamos solos hasta la puesta de sol, nos peleábamos con otros niños sin quejarnos luego a nuestros padres y todo eso ... ¡¡¡ sin móvil !!!.

Como iba diciendo, La PAJO en reunión sumaria decidió adquirir un transporte marítimo, por lo que nos dispusimos a comprar “una goma”. Para los lectores más jóvenes diré que la goma es el antepasado de la tabla de surf y consistía básicamente en una cámara negra de neumático de camión a modo de flotador gigante. El único problema era la peligrosa válvula, un trozo de hierro en forma de “L” que sobresalía no menos de 10 cms. de la goma y que en los habituales revolcones en la zona de rompeolas solía clavarse sistemáticamente en el costillar de la marinería. Riete tú del actual control de calidad de los juguetes. Tras una tarde de baños con la goma el cuerpo quedaba con más señales que Mel Gibson en La Pasión de Cristo.

La citada adquisición costaba la escalofriante cifra de 20 duros y tras la búsqueda por numerosos “astilleros” fuimos a encontrarla en el taller de reparaciones “El Portugués” cercano al muelle antiguo. Tras apalabrar el trato en duro regateo con aquel pirata de manos engrasadas, Pablo y yo nos dispusimos a conseguir financiación por los medios habituales; vendiendo algo a otros niños o directamente aumentando la deuda externa solicitando un préstamo al Banco Mundial (nuestros padres).

Sin embargo en el camino de vuelta nos encontramos a nuestro querido primo José Manuel Soto más conocido por “el Soto”, que veraneaba por aquel entonces más allá del telón de acero, es decir en el “rompeolas”. He de reconocer que para ser una sociedad secreta el control de información no era muy fiable en La PAJO. Enseguida nos fuimos del pico y contamos nuestro proyecto marítimo a José Manuel que se mostró tan poco interesado en nuestras actividades como de costumbre.

Al día siguiente una vez proveídos de los fondos necesarios volvimos al taller del Portugués, una especie de cutre-local en el que se amontonaban las herramientas y los neumáticos y algún desvencijado “cuatro latas” pendiente de reparación. Cual sería nuestra sorpresa cuando al intentar cerrar el trato el Portugués nos informa que esa misma mañana a primera hora otro niño había adquirido nuestro preciado buque. Inmediatamente nuestro servicio de inteligencia se puso a atar cabos y tras importantes pesquisas confirmamos la tragedia; el Soto nos había birlado la goma. De nada sirvieron las gestiones diplomáticas (a través de la Tía Esperanza), la traición se había consumado. Sí, el mismo primo que ahora contribuye a este Blog tiene un pasado oscuro.

He de reconocer que aún después de tantos años, hay días que me levanto ofuscado por aquella ignominia en la que La PAJO hizo el primo (nunca mejor dicho), pero tras años de terapia creo que casi he perdonado a José Manuel. Por suerte días más tarde en los astilleros “Penche” y por enchufe en el servicio de recogida de basuras de Sevilla donde abundaban los camiones, pudimos encontrar nuestra flamante goma con la que surcar los procelosos mares de nuestra infancia .... CONTINUARÁ.

José María L. Y.

07 noviembre, 2007

Mingorance .vs. Yáñez, o el Califato de Damasco


Mis felicitaciones a los administradores por esta iniciativa, surgida como tantas grandes ideas de la Humanidad tras la copiosa ingesta de caldos riojanos. Sin embargo al contrario de otras, esta sí ha cristalizado. Quiero por ello aportar mi granito de arena.

Esta que voy a relatar no es historia inventada, ni un chiste ni tampoco una leyenda urbana. Es un "hecho verídico" que tuvo a bien suceder en el camping de Rota, ciudad esta tan fuertemente unida a la pequeña historia familiar de los "ñañes". Un buen día de verano me presentaron a uno de los insignes clientes del citado establecimiento turístico conocido como todos los camping por la ilustre alcurnia de sus huéspedes, alguno de los cuales gozan de un rancio abolengo que se remonta a la noche de los tiempos.

Fue mi cuñado quien me presentó a uno de estos afortunados, a la sazón llamado Pepe Mingorance. Tan pronto surgió su apellido en la conversación mi nuevo amigo procedió a ilustrarme sobre la opulenta historia de sus ancestros. Según él los Mingorance provenían de la magnífica estirpe de los Omeyas cuyo precursor fue nada menos que Umayya Ibn Shans sobrino de Hagmin, bisabuelo de Mahoma.

Haré un corto paréntesis en mi relato para llamar la atención al lector de la frecuencia con la que en cuestiones genealógicas, el "personal" gusta de emparentarse con grandes familias e incluso con frecuencia, se presume de la pertenencia a pomposas dinastías reales. Nadie hasta el momento me comentó nunca que por ejemplo, se llama Vaquero por sus orígenes pastoriles o plebeyos. Y que decir de los que se llaman Vitorino ...

Pues bien, tras las explicaciones de mi nuevo y docto amigo en un alarde de sencillez y cercanía impropias de su Real condición, me preguntó con cierta displicencia el origen de mis apellidos. Descartado de inmediato el "López" que a buen seguro le pareció demasiado mundano, mostró cierto interés en el apellido Yáñez. Incluso opinó que también pudiera tratarse de nombre antiguo, digno de cierta comparación con el suyo propio.

¿De dónde provienen los Yáñez? me preguntó. Casualmente (le contesté) los Yáñez también tienen su origen en el Califato de Damasco. Mi interlocutor quedó gratamente sorprendido por mi respuesta, quizás pensando que acababa por fin de conocer a un primo lejano largamente olvidado, Sin embargo su semblante cambió cuando finalmente añadí: pero Pepe ¿no te acuerdas?, los Yáñez ¡¡¡ eramos los que le dábamos por culo a los Mingorance !!!.

Obvio decir que no he vuelto a ver a mi amigo Pepe Mingorance.


José María L. Y.

06 noviembre, 2007

El apellido Yáñez y su escudo de armas.

Dos explicaciones de nuestro apellido he encontrado, por ahora. La primera en Ethnociel:

El noble apellido Yáñez es de orígen castellano y se encuentra muy extendido por toda la Península. La casa solar de esta noble familia procede del lugar denominado "Tierra de la Bóveda" proxima a la ciudad de Orense en Galicia.Uno de los primeros portadores de este linaje de los que se tienen datos documentados, es el caballero gallego Yáñez Novoa, Maestre de Calatrava, que figura el 16 de julio de 1212, combatiendo en la Batalla de las Navas de Tolosa. Más tarde se distingue a Dn. Vicente Yáñez Pinzón que iba al mando de una de las carabelas que compusieron la flota del descubrimiento de América.

(continúo P.Y.M) De Galicia, el apellido Yáñez se fue extendiendo por ambas Castillas, Extremadura y, sobre todo, por Andalucía.
De la antigüedad de este linaje bastará señalar el dato de que en el siglo VIII ya se cita a don Bernardo Yáñez, uno de los doce Caballeros a quien el rey Alfonso I designó como guardas del Santuario del Apóstol Santiago, lo que constituía un altísimo honor en aquella época. De este caballero descendió don Gonzalo Yáñez de Balboa, a quien se le apodó "el Bueno", ricohombre de los Reyes don Fernando II de León y de don Alfonso VIII de Castilla, que fue el noveno Maestre de la Orden de Calatrava. Don Juan Yáñez de Balboa, fue Señor del castillo y villa de Maceda así como de otros lugares de Galicia y sirvió bajo las órdenes de don Pedro I de Castilla y de don Enrique II. Se distinguió valerosamente durante el desembarco inglés, defendiendo el puente de Orense y la desembocadura del río Miño contra los invasores británicos. En 1.330, don Pedro Yáñez de Balboa fue testigo en la coronación de Alfonso XI, en la ciudad de Burgos, donde fue armado Caballero de la Banda. Más tarde, por decreto de Felipe V, otorgado el 12 de enero de 1.703, se concedió el título de Marqués de Zafra a don Lucas Francisco Yáñez de Barnuevo, natural de Soria y descendiente de uno de los doce linajes fundadores de esta ciudad.

ARMAS:En campo de plata, un león rampante de gules, arrimado a una columna de azur. Bordura de gules con ocho aspas de oro.



La segunda en Misabueso:

Definición de Yáñez

De orígen gallego . Escudo de Armas: De plata, un león de gules arrimado a una columna de azur. Bordura de gules con ocho aspas de oro.

Otro Significado de Yáñez

En su origen fue Ianes, que significaba hijo de Juan, evolucionó, primero a Ianez, luego a Iañez y, finalmente a Yáñez.


Se admiten nuevas aportaciones.

04 noviembre, 2007

LOS JIPIS Y EL LIMONERO DE LA CASA DE LA TIA TERESA


Teresa Yañez Diaz, vivió en Heliópolis, en la Calle Júcar nº 34.
Trasladada a la calle Asunción, donde falleció, desde entonces la casa quedó deshabitada durante largo tiempo.


Un día de principios de los años 70 un anónimo comunicante informó por teléfono a Dña. Carmen Polo Ruiz que había contemplado alarmado cómo un grupo de jipis se habían subido al limonero del jardín de la casa con aviesas intenciones.

Este incidente, por lo poco normal y el interés antropológico que suscita me empuja a solicitar más información sobre el mismo.

¿Eran acaso los jipis adictos a la limonada?.

Por favor, quienes posean datos sobre este tema harían gran bien en suministrarlos.

Y si el más o menos anónimo comunicante quisiera completar su denuncia con detalles y circunstancias, ello sería de mucho agradecer.


Rafael M. Soto Yañez

ACLARACIÓN A LA ENTRADA SOBRE VICENTE YAÑEZ PINZÓN



Ante los cienes y cienes de solicitudes de información recibidas después de la publicación de la entrada sobre Vicente Yañez Pinzón me veo en la obligación de reflejar que la carabela que mandó nuestro ancestro en el primer viaje a América fue la que se muestra en la imagen superior (La Niña) y no la que se muestra en la imagen inferior (Otra Niña).

Con estas breves líneas entiendo que el asunto queda definitivamente aclarado.


Rafael M. Soto Yañez




03 noviembre, 2007

LOS HERMANOS PINZONES ERAN....TRES; PERO SOLO UNO DE ELLOS ERA YAÑEZ



Vicente Yáñez debió nacer en 1462 en Palos de la Frontera, por lo que era el más joven, con diferencia, de los hermanos Pinzón, siendo muy probable que tomase el apellido de Rodrigo Yáñez, un alguacil de Palos que sería su padrino. La tradición en Palos señala su solar en calle de la Ribera. Desde muy niño aprendió el arte de navegar de su hermano mayor, sin duda uno de los mejores navegantes de la época, y participó desde su adolescencia, que fue tiempo de guerra, en combates y asaltos. Se casó dos veces, la primera con Teresa Rodríguez, que le dio dos hijas: Ana Rodríguez y Juana González. La segunda, al regreso de su último viaje a Yucatán, en 1509, con Ana Núñez de Trujillo, con la que convivió en Triana hasta su muerte.

Vicente Yáñez fue el primero en aceptar la invitación de enrolamiento de su hermano cuando Martín Alonso decide apoyar la expedición de Cristóbal Colón. Juntos fueron visitando, casa por casa, a sus parientes, amigos y conocidos, animando a embarcarse a los más destacados marinos de la zona. Rechazaron los barcos embargados por Colón, contratando navíos más adecuados, y aportaron de su hacienda medio millón de maravedíes.

Como capitán de la Niña, sus intervenciones fueron fundamentales durante el viaje, animando a proseguir la expedición cuando hasta el propio Colón quería volverse, sofocando las protestas de los marinos de la nao Santa María, acudiendo al salvamento de éstos cuando la nao naufragó y trayendo al Almirante de regreso a España.

En 1495 lo encontramos preparando dos carabelas, la Vicente Yáñez y la Fraila, para participar en la Armada que Alonso de Aguilar, hermano mayor del Gran Capitán, iba a dirigir contra el Norte de África, pero sobrevienen las guerras de Nápoles y se dirigen a Italia, desde donde no retornan hasta 1498, recorriendo de paso las costas de Argel y Túnez.

Vicente Yáñez Pinzón es considerado como el único marino que merece el título de descubridor del Brasil. Título que, por cierto, no le escatimaron ni discutieron, sus contemporáneos, ni españoles, ni portugueses.

Tampoco nadie le disputó el título de descubridor y primer explorador del río Amazonas

El viernes 8 de Octubre de 1501 fue nombrado caballero por el Rey Fernando el Católico en la torre de Comares de la Alhambra, el Palacio Real de Granada.

Al regreso de su último viaje a centroamérica, Vicente Yáñez se casa por segunda vez y se establece en Triana, testificando en 1513 en los Pleitos Colombinos contra el Almirante con su acostumbrada moderación.

Según su amigo, el cronista Fernández de Oviedo, Vicente Yáñez murió este mismo año, probablemente a fines de septiembre, con la misma discreción que vivió, sin que se sepa el lugar donde fue enterrado, seguramente en el cementerio de Triana. Un triste y oscuro final para el más grande de los grandes navegantes de su época como correspondía a un Yañez.
R.M. Soto Yañez

01 noviembre, 2007

Bodas de Oro



Como José Manuel S.Y. comentaba en la primera entrada, en la reciente celebración de las Bodas de Oro de mis padres, Mari y Julián (también de mis tíos Mari y Domingo, como puede observarse en la foto de los cuatro jovencísimos contrayentes), comenzamos a fraguar la idea de este blog.
Como primera aportación incorporo estas fotos, en la primera aparece el abuelo con esa princesa que resulta ser mi madre.

Animo a todos los Yáñez a realizar aportaciones de todo tipo, imágenes, comentarios, etc. Entre todos y con paciencia seguro que podemos recrear una historia de esta familia.

Creo que este blog podría canalizar distintas líneas de aportaciones. Por ejemplo (por si alguien recoge el guante de alguna de ellas):

      1. Creación colectiva de árbol genealógico.
      2. Recopilación de email y/o web/blog de miembros de nuestra familia.
      3. Recopilación de fotografías (quizá fuese interesante ir volcándolas en Flirck, Picasa u otro espacio similar. O de vídeos que se tengan, en ese caso en YouTube o similar.
      4. Y lo que nos ocurra.
      5. Localizar a otros Yáñez con parentescos remotos, incluso más allá de nuestras fronteras.
      6. Aportar informaciones de otras líneas genealógicas paralelas:
        1. Hacia adelante: Soto, López Repiso, Mira, etc.
        2. Hacia atrás: Polo (¿de Lara?, como decía José Manuel), Manteca, etc.
      7. Anécdotas, historias, ... y lo que se os ocurra.
Insisto, ánimo, que esto se promete divertido.

Javier L.Y.