30 octubre, 2007

No, Ñañe no, Yáñez...

Desde mi primer día de colegio he tenido que responder a esa pregunta que recuerda a un tuberculo tropical: ¿Ñañe?, con la misma respuesta: no, Ñañe no, y a continuación la eterna retahila aparece como un resorte: Yáñez, y griega, a, eñe, e, zeta.

Supongo que vosotros os sentís identificados con la escena.

Hace muy poco, algunos coincidimos en una celebración familiar en la que se fraguó la idea de compartir las fotos y las historias de la familia en un lugar de encuentro que fuera fácilmente accesible y actualizable.

Este Blog es una propuesta para empezar.

Fotos, tenemos todos; y de historias qué deciros: El Yáñez de Sandokan es una filfa en comparación con los auténticos Yáñez Polo (de Lara?).

Os animo a participar con vuestros comentarios y fotos, bien directamente a través del blog o bien enviando vuestras historias y fotos a la dirección de correo:

masde40yanez@gmail.com

Espero vuestros comentarios para que se haga una realidad.



2 comentarios:

Rafa dijo...

Mi madre me había enviado a por diez pesetas de vinagre.

Como envase llevaba un botellín de tercio de la Cruzcampo, regordete y ámbar, que aún contenía un culín de cerveza que entonces olía y sabía a amargo.

Juanito sacó el embudo cochambroso y se dispuso echar vinagre del garrafón hasta una medida que él sólo conocía pero que correspondía a los dos duros.

Fue entonces cuando lo vi. Estaba escrito a tiza en la tapa de un barrilete de tintilla tumbado frente a la barra.

"A ñañe 50"

Entre el olor a la salsa de las coquinas y los gritos de los marineros que se encalomaban manzanilla pasada de Sanlucar, sentí como casi nunca he sentido mi pertenencia a la familia como un vínculo invisible y fino.

Salí a la calle Churruca con el vinagre en la mano y un especial orgullo en el corazón: Yo también era un Ñañe.

Anónimo dijo...

primo rafa eres entrañable, sigue contando cosas. Tu prima Bachi.f