21 diciembre, 2007

Omnis Yáñez.

Relación de Yáñez, fundamentalmente latinoamericanos y, en principio, no relacionados con los Yáñez de España. Se irán incluyendo periódicamente cuantos nombres vayan apareciendo.

Miguel Ángel Yáñez Polo/José Manuel S.Y.

“Puchungo” Yáñez / Futbolista / Perú
“Salado” Yáñez / Boxeador / México
“Topo” Yáñez / Bajo Rock / Argentina
Cuentas Yáñez, Emilio / Administrativo / Bolivia
Ordóñez Yáñez, O. / Coronel / Ecuador
Ortiz Yáñez, Jhon O./ Policia / Ecuador
Urrutia Yáñez, Mario O./ Fábrica Celulosa / Tierras Mapuches
Vásquez Yáñez, Fabiola A. / Kárate (cinturón negro) / Argentina
Vílchez Yáñez, Juan / Desaparecido / Argentina
Yánez, Rodrigo / Futbolista / Argentina
Yáñez & Asoc. / Ofrece empleo Argentina
Yáñez Ahumada, Oswaldo / Universidad de Talca
Yáñez Cortés / Psicoanálisis / Argentina
Yáñez de la Cruz, Perla / Administración / México
Yáñez Escobar, O. Tesorero / Maula / Chile.
Yáñez Labrada, Yamilé / Movimiento Cristiano / Cuba
Yáñez Molina, Manuel / Bombero / Argentina
Yáñez Narón /Inmobiliaria /
Yáñez Pelletier, Jesús / Cantante / Cuba
Yáñez Rodríguez, Rosa / Colegio / Chaco (Argentina)
Yáñez, Alfonso / Cantante de Boleros / México
Yáñez, Aniceto / Buscado por nieto / Argentina
Yáñez, Arce / Cantante / Guadalajara (México)
Yáñez, Eduardo / Telenovelas. Canción mod. / México. Puerto Rico
Yáñez, Eleazar / Música Batería / Venezuela
Yáñez, Gloria / Pedagogía y educación / Argentina
Yáñez, Guillermo / Nieto de Aniceto. Buscado 1924-74 / Argentina
Yáñez, Javier / Director de Radio 10 / Argentina
Yáñez, Jorge / Teleseries / Chile
Yáñez, José O. / Abogado Juez / Salta
Yáñez, Manuel / Discografia - Folklore / Venezuela
Yáñez, María Soledad / Cineasta / Argentina
Yáñez, Oswaldo / Escritor, periodista Blog anticastrista / Cuba
Yáñez, P. / Futbolista / Chile
Yáñez, Patricio / Futbolista / México
Yáñez, Rafael / Copa América / Venezuela
Yáñez, Ruben / Cortos / México
Yáñez,Elizabeth / Odontóloga / Chile
Yáñez. Antonio / Comercio / vario

11 diciembre, 2007

Colaboración fotográfica

Hemos recibido varias fotografías de Ignacio Yáñez Polo, que a continuación compartimos:



Ignacio con su padre





con la Tata Angelita







Con sus hijas Rocío, Fátima y María del Mar Yáñez Torres en Puerto Rico.





Con Julián Marías y otros en la Universidad de Puerto Rico

09 diciembre, 2007

Valentin (II)

Alrededor de 1958 Esperanza Yañez Polo llevó una fotografía de carné de su novio al Convento de San Gregorio. Allí se la entregó a Fray Valentín con el encargo de un retrato al óleo.

Concluido el trabajo, el novio, Rafael Soto Castro, quiso devolverle el gesto y asimismo fue al estudio del fraile pintor con una pequeña foto de su novia para que éste la inmortalizara.

Al cabo del tiempo el segundo retrato quedó concluso.

Hasta ahí la historia de estos dos Valentines, pero, como casi todos los objetos y casi todas las personas, estas pinturas poseen otras.

Se dice que las fotos quedaron en poder del lego mercedario. Al novio, que su foto permaneciera en el Convento le daba igual, pero que el de su novia estuviera en el taller del fraile no le gustó.

Sabedor de ello su concuñado (que entonces no lo era y cuyo nombre omitimos no por discreción sino por obviedad) le calentó a base de bien durante tiempo con todo tipo de argumentos hasta que un buen día Rafael, incapaz de soportar la presión, se presentó en San Gregorio pidiendo se le devolviera la foto en cuestión.

Con la foto en su poder sintió una cierta satisfacción pero también una cierta sensación de haber hecho un poco el ridículo y que le acompañó toda la vida según el mismo me lo comentara.

En todo caso eran otros tiempos, realmente muy distintos; tanto que nadie hubiera planteado el tema desde el otro punto de vista: ¿Qué pasó con la foto del novio?. ¿Por qué nadie se preocupó por ella?.

Los cuadros rodaron por casa durante mucho tiempo y sufrieron durante los años todo tipo de avatares: Desde la humedad del trastero hasta la mutilación de las tijeras (existía, como he dicho, una auténtica fijación por aprovechar los marcos despreciando el arte). Pero un día los envié a restaurar.

Ahora los tengo yo.

Son mis padres.







Valentín

Del diccionario coloquial ñañe, hay dos entradas que me han llegado al corazón de niño porque hablan de dos personas que me acompañaron, precisamente, en la infancia como dos referentes, muy distintos uno de otro, pero presentes en todo momento y desde el principio.

Decir que la Tata Angelita es uno de ellos no es descubrir ningún secreto.

Hablar de la Tata es hacerlo de un miembro más de la Familia. Creo que casi todos la recordamos y la tenemos presente como eso y más; alguien que siempre ha estado con nosotros, siempre trabajando, siempre servicial y siempre queriéndonos a todos si bien no por igual rasero….porque la Tata, es sabido, siempre tuvo su ojito derecho e izquierdo en un Yañez Polo, concentrando su enorme amor e inmensa capacidad de protección en él y ahora, además, en su descendencia.

Pero la ñañada nada tiene que decir, pues con el resto de su cariño nos ha hecho a todos la vida un poco más agradable, protagonizando, además, varias de las más sabrosas anécdotas familiares.

Desde aquí pido, por un lado, a los autores del Diccionario que completen la entrada de la Tata con tanta información como sea posible: Ella se merece tener un puesto de honor en el contexto de los Ñañe que entre todos queremos salvaguardar para que nuestra pequeña historia no se diluya de inmediato, como aire en el aire, y se mantenga algo más en la memoria de todos cuando cada vez estamos más lejos de los hechos. Y por otro sugiero un homenaje a la Tata en el contexto de la gran reunión Ñañe y que sé que se prepara, meeting en el que tengo puestas pocas esperanzas ya que han sido muchos eventos como este los que se han quedado en los posos de los cafés de las charlas donde se fraguaron.

Pero que el otro referente es Valentín, quizá no sea tan obvio.

Los cuadros de Valentín siempre han estado en casa. Cambiaban de sitio y de marcos; se pasaban incluso largos periodos en el trastero o encima de algún ropero, pero siempre acababan por reaparecer para traer con sus malos trazos y deleznables composiciones una cierta idea de continuidad, una especie de resistencia férrea a la evidencia del paso del tiempo: Todo cambiaba, pero los cuadros seguían, con su pésima factura pero
adquiriendo la pátina entrañable que ahora los revaloriza.

Decía Jorge Bernales sobre las obras de arte religiosas que resultaba muy difícil criticar las realmente malas porque incluso sobre ellas, muy lejos de los cánones artísticos se producía el fenómeno de la interconexión emocional con personas que no toman en cuenta esos criterios estéticos. Y esas personas merecen respeto. Donde no llega el arte, llega la devoción, decía con sabiduría Jorge.

Con la obra de Valentín sucede algo parecido. Hemos pasado tanto tiempo conviviendo con sus cuadros, tantísimos ratos buenos hablando de ellos y de sus defectos (especialmente los del inefable cuadro de la cabra), que no podemos despreciarlos. Son parte de nuestra historia y aunque nos aturda, somos conscientes que, como objetos,tienen la posibilidad de sobrevivirnos mucho tiempo, con sus pegotones de óleo es verdad, pero también con todas nuestras miradas atrapadas, de alguna forma, en el lienzo.

Quiero reivindicar la figura y obra de Fray Valentín. Y empiezo con su nombre del que hasta hora ni el apellido se recordaba. Comprobando los cuadros para preparar estas líneas uno de ellos aparece firmado como Fray Valentín González: El único en el que no aparece la clara firma simplemente identificándose como Valentín.

Y para comenzar animo a todos los posedores de Valentines que lo hagan saber a través del blog con envío de fotos, descripción de la obra y orígenes de la misma.

De esa forma podremos obtener el primer catálogo de un artista de indudable tercera fila, de historia rocambolesca hasta donde alcanzamos a conocer (que es muy poco) pero que por los avatares de la vida, está imbricada con la nuestra.

Quiero aportar en una primera tanda tres cuadros de Valentín que son los siguientes


Bodegón. Oleo sobre lienzo. Regalo de Dña. Carmen Polo Ruiz a su hija Esperanza con motivo de su enlace matrimonial con Rafael Soto Castro. Se ubica en la actualidad en el hall del piso de los Soto Yañez. No aparece a primera vista la firma de Valentín. Ello hizo suponer durante muchos años que se trataba de un trabajo realizado por un tercero (¿Maireles?). El autor de estas líneas maleándose la costumbre de los Soto Yañez de hacer coincidir el cuadro al marco y no al revés, como suele ser habitual, recientemente le dio la vuelta y pudo comprobar que, efectivamente el lienzo es más largo que el marco y que un trozo de este queda fuera del espacio de aquel. En este sobrante aparecen dos manzanas, una hoja y la firma de Valentín. Fue un momento memorable para la investigación en Historia del Arte.


Marina nocturna. Oleo sobre lienzo. Este pequeño formato y el que mas adelante se dice fue objeto de encargo por parte de Esperanza Yañez Polo. Aparece firmado por Fr. Valentín González. Aparentemente esta firma es de trazo diferente a las restante firmas y es un buen punto de partida para ulteriores estudios.






Marina diurna. Oleo sobre lienzo. Compañero del anterior. Al dorso del lienzo hay una inscripción que dice a tres niveles:

Sevilla, 1956
Fray Valentín.
Mercedario



Rafael M. Soto Yañez

22 noviembre, 2007

Bendición Papal

Lo que os voy a contar es verídico, aunque no se si omitiré algunos detalles, pero es verdad.
Todos sabéis lo muy muy pía que era la abuela Carmen (Aiyá para los Soto Ñañez), pues un día sonó el teléfono de su casa y al descolgar una voz le comunicó a la abuela que la llamada provenía del Vaticano y que iba a ser bendecida por su Santidad; en fin que ella se lo creyó absolutamente y llamó a la Tata porque aquella voz le dijo que todos los miembros de la casa deberían arrodillarse delante del teléfono para la bendición papal.
Y así fue como la abuela y la tata fueron bendecidas telefónicamente hasta que descubrieron (por desgracia para ellas) que no era el Papa sino.... aún no sé si fue el tío Ignacio o el tío Domingo, espero que alguien ahora me lo aclare.


Tati Soto Yáñez

19 noviembre, 2007

Acontecimiento familiar




A través de Ana Royo y Tia Maruja, autentica conocedora de los secretos de la familia Yañez, os quedarías helados de saber todo lo que pueden desvelarnos. Me puse en contacto con Tío José Ramón Planas Yañez otro gran estudioso de los orígenes familiares, incluso he podido averiguar de donde vienen los Vigil Escalera “ gran incógnita en mi vida”, en fin, que está entusiasmado con la idea y seguro que ya ha visitado el BLOG que tan bien habéis creado.

Yo contribuyo, por ahora, con imágenes del último acontecimiento familiar y con la foto de la última adquisición el marido de Blanquita Yáñez Mira “ Pipe Mosteirin”, la foto es obvio es en la boda de Blanca y aparecemos parte de los 40 ñañe, ni que decir tiene que después de la boda me tuve que tomar por lo menos dos “EFENERGAN”

TATI SOTO YAÑEZ

18 noviembre, 2007

De nuestros orígenes conocidos




¿Y tú, de quién eres?.


Por cruel que llegara a ser escuchar aquella canción que se puso de moda hace años, la pregunta, base del estribillo, no deja de ser una de las cuestiones básicas que nos planteamos todos en algún momento: ¿de dónde vengo?.


Cuando nos ponemos manos a la obra para encontrar respuestas al asunto nos encontramos con el problema: Es difícil profundizar sobre cuáles son nuestros ancestros poco más allá de la tercera generación.
Siempre que preguntas a algún familiar, tras contarte hasta dónde recuerda te acaba diciendo... Pues eso lo tiene que saber tal o cual pariente.... y todo queda ahí, como una de las muchas cosas que se dejan en el cajón de "lo que tengo que hacer alguna vez si encuentro tiempo para...".


Hemos recibido, por cortesía de nuestro familiar José Ramón Planas Yáñez, un árbol genealógico de la familia Yáñez Díaz, que nos permite recorrer el camino que ha seguido la familia desde la fecha actual hasta cuatro generaciones atrás por la rama Yáñez y seis generaciones atrás por la rama Díaz.
A falta de más información en este momento y estimando un período de 30 años por generación, nos situaría el origen del árbol alrededor de 180 años atrás.
Lamentablemente, las dimensiones de dicho árbol exceden considerablemente de la capacidad que el Blog tiene para publicarlo íntegramente, por lo que, de momento, pondremos varios extractos que nos permitan situarnos hasta nuestros orígenes más inmediatos conocidos.
Es un trabajo encomiable que creo que, todos sin excepción, agradecemos sinceramente a D. José Ramón, pero especialmente los que no hemos tenido la ocasión de profundizar en nuestros orígenes.


Por otra parte es un punto de partida para todos aquellos que deseen aportar información adicional y para los que, movidos por ese interés común en conocer los orígenes, deseen investigar más allá de lo que hasta ahora conocemos y compartirlo en este punto de encuentro.