En este diccionario podrá consultar nombres, vocablos y frases coloquiales en relación con la familia Ñañe. Está pensado dinámicamente, dándose a conocer en sucesivas entregas.
M.Á. Yáñez Polo / José Manuel S.Y.
Afra. África. Señorita de compañía y tata de Javier y Miguel Ángel Yáñez Polo (1946-1952).
Agüero Naranjo, María de los Ángeles. En realidad Ángeles Agüero Naranjo: Angelita, Tata Angelita, Agüero, Agüerito. Autora de la frase "en Monsalves, te espero", fue también llamada simplemente Tata.
Ciertamente ha sido y aún sigue siendo Tata, única y absoluta en la familia, existiendo varios núcleos familiares en los que ejerció en algún momento de su vida como "tata rotunda". Entre ellos los Soto Yáñez, los Yáñez Mira y, especialmente, los Yáñez Torres.
La historia de la tata comienza con su nacimiento en el año 1925, en el seno de una familia alcalareña adinerada, cuyo cabeza de familia fue el industrial José Agüero.
Desgraciadamente, el padre, y la madre casi paralelamente fallecieron siendo aún muy pequeños los cuatro hijos.
Inmediatamente fueron tutelados los huérfanos por los Padres Salesianos. Desde las primeras semanas quedó encargado de los pequeños el médico sevillano e insigne escultor D. Miguel Sánchez Cid, discípulo tardío de Susillo.
Siguiendo sus consejos, el otorrino, familiar de los Agüero Naranjo, gestionó parte de la buena herencia que dejó el matrimonio fallecido para que, en su día, se repartiera a los herederos lo que les pertenecía.
Una tragedia, en cuyos entresijos preferimos no entrar justificaría el incumplimiento devolutivo del dinero al llegar éstos a la edad adulta.
Antes de morir, Sánchez Cid, agobiado por la conciencia y el nulo reparto de la fortuna, encargó con el alma en la mano a su esposa para que cumpliera lo que él no hizo durante toda su vida.
La cosa tiene connotaciones trágicas, porque de haberse cumplido, habría cambiado la vida de los 4 herederos.
El asunto resultó aún peor si se tiene en cuenta que, una vez muerto el escultor, su esposa repitió el drama, de forma que hasta 1995 no cobraron los sucesores del Sr. Agüero lo que fue una exigua parte de lo que constituyó la herencia de sus padres.
En realidad, los apodos de Agüero, Agüerito, etc. se deben a Rafael Soto Castro y poseen un sentido cariñoso y entrañable, siendo ella misma la que sonreía al oirlo. Pero de todos los sobrenombres que alcanzó (cerca de diez), ninguno llegaría a ser tan significativo como el de Tata Angelita.
Llegó a considerársele como fundadora de una dinastía que alcanzará hasta su muerte.
Con cinco años, las Hermanitas de la Cruz de Sevilla deciden afianzarla como alumna de párvulos, dejándola sobrevivir con "hogar para todo" desde aquel momento.
Como era propio en la época, disfrutó de los beneficios de una gran educación recibida de las monjas directamente.
Con dieciocho años entra a servir, a instancia de las Hermanas de la Cruz, en el número 21 de la calle Alfonso XII , propiedad de los Yáñez Polo.
Pronto se entroncó con el quehacer de la familia, participando a fondo en todo lo concerniente a la vida familiar, y departiendo con los miembros de la familia: la abuela Amparo, la tía Pepa, el matrimonio y siete hijos.
Dos años después aproximadamente, la convivencia con "los novios de las niñas" (Julián López Repiso y Rafael Soto Castro) producirá discrepancias más bien jocosas que otra cosa. Son famosas anécdotas como "en Monsalves, te espero" (véase).
Por último referenciar que el gran motivo del internado de Angelita en la casa de los Yáñez Polo, se debió al anunciado nacimiento del pequeño Ignacio.
Agüero Naranjo, Mª del Águila. Nacida en 1923, fue hija del industrial José Agüero, fallecido con su mujer pocos años después de su casamiento.
Junto a otros tres hermanos más, pasará toda su infancia y juventud ligada a instituciones colegiales de la Orden de las Hermanas de la Cruz en Moguer (Huelva).
Mª del Águila tuvo otra hermana, Angelita, que trabajará desde el año 1951 como tata en casa de los Yáñez Polo.
Profesó la Orden de las Hermanas de la Cruz en 1954, haciéndolo bajo el nombre de Hermana San José y ligándose desde entonces al colegio de las monjitas, hasta su óbito en 2007.
Agüero Naranjo, José. Sacerdote salesiano, vinculado toda su vida al Colegio San Juan Bosco que Los Salesianos poseían en la ciudad de Barcelona. Era el mayor de cuatro hermanos: Juan, María del Águila, Mª de los Ángeles y él mismo.
Nacido en Alcalá de Guadaíra en 1921, fue hijo del industrial José Agüero. Tras ordenarse y ejercer diferentes labores sacerdotales ligadas a la docencia juvenil, permaneció el resto de su vida a cargo de la rectoría hasta que falleció en 1996.
Con la entrada en el servicio doméstico de los Yáñez Polo de su hermana Mª de los Ángeles, se establecerá entre Dª Carmen y el padre José Agüero una relación de amistad que duraría hasta el final de la vida de ambos.
Con frecuencia de una a dos veces al año se veían con motivo de hablar sobre pormenores referentes a su hermana Angelita.
Agüero Naranjo, Juan. Nació en 1922 en Alcalá de Guadaíra, quedando huérfano de padre y madre con pocos años. Fue hermano de Angelita, Pepe (Sacerdote Salesiano) y Mª del Águila (Hermana de la Cruz).
Alfonso XII 21. Inmueble construido por Aníbal González en 1906 para Teresa Ojeda. A partir de la posguerra pasa a ser propiedad de D. José Yáñez Díaz y familia.
Amaya, Ignacio. Vecino del número 18 de Alfonso XII (véase El túnel). Recordado por su bondad y educación. Participó en las cruces de mayo hechas por los Yáñez Polo. Trabajó, siendo ya un muchacho en la distribuidora de películas Cifesa.
Añañe-12. Yáñez-12. Listado de consumiciones hechas en la tasca roteña “Casa Juan”, eufemísticamente llamada Bar La Concha (sita en la plaza de la Iglesia de la O).
Apellidos de Carmen Polo Ruiz. Carmen Polo Ruiz de Lara y de Alarcón.
Apellidos de José Yáñez Díaz. José Yáñez Díaz Manteca Távora.
Apellidos de los Yáñez Polo. PENDIENTE DE ULTIMAR
1.-Yáñez Polo Díaz Ruíz: José/Amalia Mira Gómez, Domingo Luís/María del Carmen Rodríguez Penche, Esperanza/Rafael Soto Castro, María del Carmen/Julián López Repiso, Javier/Luisa Arenas Peñuelas, Miguel Ángel/Toti Camacho Troyano e Ignacio/Rosario Torres XXXXX.
2.- Yáñez Mira: José, Amalia, María, María de Gracia, María del Carmen, Francisco de Asís, Macarena, Álvaro, Pablo, Esteban, Rocío, Carlos, Blanca y Jaime.
3.- Yáñez Rodríguez: María del Carmen, José, Inmaculada y Pablo.
4.- Soto Yáñez: Rafael María, Esperanza y José Manuel.
5.- López Yáñez: Julián, Javier y José María.
6.- Yáñez Arenas: Luisa, Rocío, Javier y Marta.
7.- Yáñez Camacho: Nina, Miguel Ángel, Celia María, María Esperanza, Rafael, María del Carmen, Ana y Juan Pablo.
8.- Yáñez Torres: Rocío, Fátima y María del Mar.
Arenas, Prudencio. Vecino con domicilio en Alfonso XII, 19. Propietario de una tienda de muebles, es persona muy conocida en la ciudad. Mantenía una amistad con los hijos mayores del matrimonio Yáñez Polo.
Bar Cataluña. Bar de prostitución que tenía la particularidad de estar en la calle San Eloy, justamente en la desembocadura de la calle del Silencio. Toda persona que pasaba por esta confluencia, veía el interior del establecimiento cuyo mostrador estaba a escasos centímetros de la puerta de la calle, con lo que el trajineo era espantoso. Estaba al lado de la comisaría de la calle Monsalves. A los niños se le recomendaba no pasar siquiera por ese trozo de la calle.
Bellido, Domingo. Interlocutor exclusivo del tema Las Penas de San Vicente. Competía en charla interminable con “Cascajares” (véase).
Cascajares. Agustín Cascajares. Capillita máximo, ejercía como interlocutor constante. Estuvo ubicado en sus innumerables charlas en la puerta de la calle y en el zaguán del número 21 de Alfonso XII. Su gran tema era la vida y milagros de Las Penas de San Vicente. Vivía a pocos metros del pórtico principal de la parroquia. Junto con Don Domingo Bellido y Don Jorge García Dornaleteche constituyeron el parlamento cofradiero más genuino.
Cepeda, Jesús. Secretario del Ayuntamiento de Lora del Río en 1945. Amigo de Don José Yáñez Díaz, era hombre de carácter bondadoso y muy pacífico. Tenía un defecto muy a la vista y que no era otro sino un despiste enorme y general. Para su círculo íntimo lo ocurrido el día de su boda fue el paradigma. Había convenido con Pepita, su mujer, que el mismo día se reunirían en la estación de Córdoba para coger el expreso para Madrid. Algunos amigos le esperarían en el andén de la ciudad de Córdoba para saludarles en el inicio del viaje de novios. Sin embargo, la extrañeza subió de tono cuando vieron a Cepeda solo en el tren. Le preguntaron por ella y después de dar un repaso en el vagón concluyeron que allí no estaba. Cepeda entró en una especie de crisis de sopor que solían entrarles en algunos casos. Al fin, minutos después se llegó a la conclusión que algo había ocurrido.
- ¿Pero dónde está Pepita? - le preguntaron mil veces.
- ¡Pues... Pepita... me la he dejado en la estación de Sevilla!
Cocinera de Queipo de Llano, La. Conocida como tal por haber servido en la casa particular del general Queipo de Llano, se recuerda de ella que poseía una gran categoría en el arte culinario. Quizás se llamare Lola.
Cristina la modista. Cristina López, hermana de Pilar. Vivió en la calle Miguel del Cid.
Cruz de mayo. Bajo la iniciativa de Domingo Luís Yáñez Polo se inició el ritual de sacar a la calle una cruz de mayo. Se llevó a cabo durante varios años, siendo una procesión con paso grande, concretamente la superficie de la canastilla tenía casi dos metros de largo y 1,60 de ancho. La estructura de la procesión en sí estuvo muy cuidada, teniendo un recorrido excepcionalmente largo para su cometido. Se recuerda que la presidencia la ostentaban las niñas en especial. Domingo rememora que al menos durante un par de años Esperanza y María del Carmen Yáñez Polo realizaron esta labor. También introdujo esta Cruz de mayo la particularidad de llegar hasta La Gavidia. La salida se hacía desde la misma casa del 21. Sobre 1945 y, por vez primera, se tomaba la calle Juan de Ávila para arriba, llegando hasta la Plaza de La Gavidia, verdadero punto de máxima distancia en el trayecto. Quienes fueron testigos recuerdan la seriedad que mantenían los hermanos durante el recorrido, lo "bien costeada" que resultó siempre y el buen temple que llegó a adquirir a lo largo de los escasos años en que salió. Aunque con los hermanos Yáñez Polo se ocupaba un buen espacio, también procesionaban algunos vecinos, tal era el caso de los hermanos Amaya que vivían en El Túnel, así como diversos niños del colegio de las monjas Esclavas Concepcionistas del Sagrado Corazón, sito en la calle Jesús.
Cupones Alimenticios. Fruto de la gran escasez de alimentos, durante la década 1939-1950, el gobierno organizó el servicio de cupones alimenticios. Se podía acceder, bien yendo al comercio interesado bien llevando el pedido a casa del beneficiario. En ambos casos la "moneda de cambio" eran los cupones numerados y sellados por la autoridad competente. Todo el proceso recibía el nombre de "raciones", siendo fluctuantes los precios. Estaba más vigilado que los fielatos, pero también había mucho chanchullo. El chocolate, el aceite y los productos ultramarinos estaban muy vigilados y solían servirlo las casas con verdadera censura de frecuencia y cantidad. Es curioso que no se controlaba la calidad. Así sucedió con el chocolate Matías López, cuyo sabor era térreo, rechinando los dientes. Sin embargo, la gente prefería ésto a nada. La falta de coordinación hizo que se conocieran historias para no dormir. Ceferino, que era quien llevaba las raciones a casa de los Yáñez Polo, contó un caso increíble. Una familia que tenía algunos miembros en Argentina, envió a una familia amiga de Doña Carmen, una ración bien despachada de harina. Ceferino, por un cambio de cupones, logró llevarla como ración normal. En un coloquio entre las dos familias ocurrió esto (nos referiremos a Familia 1 en Argentina y a Familia 2 en Sevilla).
C -Aquí viene la harina extra que hemos podido cambiar con la F1 de Argentina
F2 -¡Ah, sí!, la hemos tomado en el almuerzo. Unos filetes empanados como hace tiempo no veíamos.
C -¿Ha habido para todos?
F2 -Hace dos días hemos recibido carta de F1 comunicándonos que ha muerto el tío Antonio y que lo han incinerado... Según ellos, la cantidad era suficiente...
C -¿Y a qué dicen que sabía el empanado?
F2 -Un poco salado y muy gris...
De la Hera, Alberto. Gran amigo de Don José Yáñez, era oriundo de Guadalcanal. Boticario de profesión, tuvo su oficina abierta en la calle Jesús del Gran Poder, precisamente donde hoy sigue regentada por su hijo Plácido. Tenía esposa (Pepita) y tres hijos (Alberto, Pepita y Plácido).
Don Eloy. Don Eloy Domínguez-Rodiño. Médico, internista y ex-profesor universitario, vivía y tenía su consulta en la calle Fernán Caballero. Fue maestro de Don Paquito.
Don Jorge. Véase García Dornaleteche, Jorge.
Don Narciso. Narciso Gallego. Hombre polifacético, fue médico y farmacéutico, muy amigo de D. José Yáñez Díaz. Regentó una oficina de farmacia en el número 11 de Alfonso XII. Culto, asistía a tertulias de la hermandad de las Penas, muchas de ellas celebradas en su rebotica y otras en el mismo número 21.
Don Paquito. Don Francisco Gómez García, médico, gastroenterólogo, vivía en la calle Céspedes, en pleno corazón del Museo. Buen galeno, pero de dimensiones físicas diminutas. Por ello era conocido como Don Paquito. Aseguraba que la mejor postura para estar sano era obrar haciendo prensa (en cuclillas) en el water y ayudado de pedorretas cuantiosas.
Encarna. Encarnación Sánchez Reyes. Portera de Alfonso XII 21 (1943-1963). Esposa de Vicente Sánchez.
Eulalia, tata. Eulalia Atienza. Tata de Domingo Luís Yáñez Polo. Entró en la casa en 1942.
Fábrica de polos. Estaba situada en la calle Alfaqueque. Durante años había sido una de las pocas fábricas de hielo de Sevilla, hasta que montaron la fabricación de un nuevo tipo de helado que se expendía bajo el nombre de "napolitanos". Paralelamente lanzaron unos nuevos polos de hielo. La fábrica vendía estos productos un 15 % más barato que los escasos puestos de heladería ambulante. Dada la proximidad de Alfaqueque con Alfonso XII, el enjambre de niños que compraban por "una peseta - un helado" estuvo siempre asegurado.
Familia Agüero Naranjo. Compuesta por cuatro hermanos, alcalareños de nacimiento y huérfanos prematuros. Por medio de la Orden de las Madres del Servicio Doméstico de Sevilla conectarán con Dª Carmen Polo. De niños, Mª de los Ángeles y Mª del Águila fueron educadas por las Hermanas de la Cruz en Sevilla, ejerciendo una verdadera tutela de orfandad. Por su parte, los hermanos José y Juan vivieron hasta la edad adulta educados en Los Salesianos.
Fielato. Es propio de la posguerra la aparición de fielatos encargados de cobrar impuestos, tickets, bonos, etcétera, por alimentos que entraban y salían en localidades próximas a Sevilla. Se controlaban -o pretendía hacerlo- una serie de productos que estaban prohibidos en venta y cantidades libres. De los artículos más característicos figuraban aceite, quesos, miel, caña de lomo, jamón, etc. Estaban muy corrompidos, teniendo opción al soborno. Don José Yáñez Díaz pagaba, como todos los ciudadanos, sus tributos al empleado/inspector correspondiente. Como solía ir con su familia a Valencina de la Concepción, la única obligación de pago la tenía en el fielato del Patrocinio a su regreso a Sevilla. La estructura de la unidad fiscal consitía en una o dos habitaciones peladas con un banco o dos de madera, una mesa rústica y un montón de mercancía en el suelo o levemente colgada. Con preferencia, la habitación/almacén exhibía dos de los productos más confiscados y perseguidos por los oficiales: la caña de lomo y el jamón. Una escena en el fielato podría ser así:
-¿Tiene algo que declarar?
-No señor
-Pues entonces deje el jamón que trae ahí escondido y los cinco litros de aceite, que quedan confiscados
-¡Hombre, no sea usted así, que tengo cinco hijos!
Dependiendo de la fuerza y del destino surgía la solución en forma de confiscación total hasta multa modesta, no confiscación con victoria del "aquí no ha pasado nada", hasta la vista gorda más descarada. Con la reforma que sobrevendrá con el primer plan de desarrollo, desaparecerá este tipo de mecánica tributaria.
Funeraria Alfonso XII. También llamada Pompas Fúnebres Alfonso XII y Funeraria Fernández. Estuvo ubicada hasta su fin en el número 4. Su dueño, el Sr. Fernández era hombre propenso al tono humorístico en el trato de su profesión. Contaba chistes y con gran salero. Como extensión, tenía un hijo al que consideraba notabilísimo cuando en realidad no servía para nada. Quien llevaba el peso del negocio era un empleado de toda la vida, Manolito, y que era quien siempre atendía al público. La funeraria mostraba en el recibidor dos grandes cuadros sobre los dos productos más elaborados de su repertorio. Se trataba de dos coches de caballos con los penachos y sábanas negras que tanto impresionaban. Tanto era esto así que cuando se pasaba por delante provocaba un cierto cosquilleo en la garganta de los niños. Comoquiera que al lado, en la Plaza del Duque, estuviese la parada del autobús para ir al colegio Porta Coeli, el paso ante las pompas era obligatorio. Con frecuencia Miguel Ángel y Javier Yáñez iban acompañados hasta la parada del "Pegaso" por su padre. La escena, entonces se repetía hasta la saciedad:
-Papá ¿qué es ésto? -preguntaban los niños.
-Saludad a Manolo que está en la puerta, pero no pararos porque te mide con la mirada a toda velocidad.
Se refería a la medida del ataúd, claro.
Galea, Manuela. Aya de Dª Carmen Polo Ruiz. Estuvo trabajando para el tío Antonio de Alarcón y Ariza, canónigo de la catedral hispalense, durante la infancia y primera juventud de Carmen Polo Ruiz, madre de los Yáñez Polo.
García Dornaleteche, Jorge. Capillita vocacional, era agente de seguros, panegirista de Las Penas y amigo de Don José Yáñez Díaz.
Gregoria. Gran cocinera de la familia Yáñez Polo, de 80 años de edad. Pese a su longevidad tenía novio.
Gómez García, Francisco. Véase "Don Paquito".
Horno la parra. Situado en la calle Monsalves, muy cerca de la confluencia con Almirante Ulloa, hubo hasta hace pocos años un célebre horno llamado "de la parra". El número de pequeños clientes que compraban directamente meriendas y desayunos, era muy alto y se rumoreaba que las pequeñas tiendas de ultramarinos, otros hornos, panaderías y pastelerías de media Sevilla estaban fabricados en sus fuegos. Cuando hace cinco o seis años se obró el edificio, se comprobó la existencia de restos arqueológicos en el subsuelo. Un arsenal de ánforas romanas fueron catalogadas de novo.
Huevera María. Huevera convencional, no estraperlista, que durante los años 1950-1953 sirvió el menú a la familia Yáñez Polo. Tenía la granja en Alcalá de Guadaíra.
La Chacarera Narcisa. El personaje de La Chacarera fue difundido por Rafael Soto Castro y provenía de una salsa latinoamericana. Sin embargo, la verdadera acepción, según el DRAE, es la siguiente: 4. f. Baile popular argentino, de parejas sueltas, y cuyo ritmo, variable según la región de procedencia, es de tres por cuatro, alternando con seis por ocho. Se supone que por afinidad con nombres similares, era Chacarera Narcisa mucha gente propensa al desenfado, al canturreo y a tomarse la vida a la ligera.
La Conchita, pastelería. Pastelería típica de barrio, se ha mantenido abierta al público desde los años cincuenta hasta el nuevo milenio. De ella se recuerda un calor sofocante, un ventilador modesto, muchos pasteles de crema y una inundación de moscas a partir de la primavera. Estaba frente al número 59 de Alfonso XII. En realidad se conocía por todos los vecinos como "la confitería de la Puerta Real". Pese a todas las adversidades, tenía cierto estilo su obrador. Con frecuencia, desde Alfonso XII, 21 se solicitaban bollos de leche y tortas de aceite para merendar.
La Nueva Paz. Confitería selecta, abierta en la calle O´Donnell, justamente, puerta con puerta del cine Palacio Central, donde estuviera antaño el cabaret El Kursaal. Los pasteles de nata, los tocinos de cielo y los petisuis de crema eran predilección de Don José.
La Rábida. En el local que era propiedad de los Estudios Hispanoamericanos (frente a la farmacia de D. Narciso Gallego) se organizó, además Juventudes Musicales. Comenzó el club con audiciones de discos a finales de los años cincuenta. Uno de los asistentes más asíduos fue Miguel Ángel Yáñez. A partir de allí se organizaban en directo recitales y conciertos. Tenía un gran ambiente.
Leonelo. Carpintero oficial de Alfonso XII, 21, Leonelo -mejor dicho "Leonelo y su hermano"- se comportaba con gran timidez, siendo un buen profesional. Un buen día fue a la casa para decirle a Doña Carmen que no terminaría un armario empotrado que le había encargado. Cambiaba su sino marchando, con el hermano naturalmente, a Australia. En efecto, al mes siguiente embarcó para Adelaida. No volvió más, que sepamos, a Sevilla. Sin embargo hemos visto un documental de los años actuales en los que han quedado registradas unas imágenes protagonizadas por Leonelo y el hermano. Se trata de una vista de la fachada de una de las casas de compraventa de madera más importantes que existen por allá. Viene anunciado como "Leonelo and Brothers". Suponemos que el pequeño hermano sigue sin abrir la boca.
Listado de compras en la farmacia de D. Narciso Gallego. El hecho de tener una cuenta abierta para una mayor fluidez de la distribución de los medicamentos necesarios, hizo autorizar a D. Narciso Gallego (por Don José Yáñez) comprar a cuenta cuantos medicamentos se estimaran oportunos. Tal permisividad pasó a organizar apuntes de cuenta verdaderamente peregrinos. Los hijos, cuando iban para el colegio, utilizando la fórmula "apúntalo", llegaron a adquirir: pastillas juanola, perlas de caramelo de goma del Dr. Richeliet y los cigarrillos indios para el asma y para infantes que carecían de dicha enfermedad. Los cigarrillos de datura estramonium, se alternaron con unas caladitas de Chesterfield.
López Guerrero, Jesús y Clara. Don Jesús López Guerrero, fue otro de los amigos íntimos y entrañables de Don José Yáñez. Estudió derecho y desempeñó durante el resto de su vida el cargo de Secretario General de la Universidad de Sevilla. Casi todas las tardes salían a dar un paseo los dos matrimonios, siendo clientes inseparables y fijos de la cafetería Gran Britz.
Maestre, Manuela. Sirvienta del cuerpo de casa, natural del extremeño pueblo de La Puebla del Maestre, que estuvo trabajando sobre los años 1952 - 1958. De ella se tuvieron noticias pasados unos quince años. Un buen día, apareció por la tienda de modas de Julián y Mary. Fue ella misma la que reconociendo a María del Carmen le recordó su tiempo de servicio. Se había casado con un médico y vivía en Madrid, comentándole que "ahora soy yo también la señora".
Magdalena de Alarcón Ariza. Aludida como supuesta hermana del escritor Pedro Antonio de Alarcón y madre de Cecilia Amparo Ruiz de Alarcón. Los biógrafos silencian hasta las dudas. Datos dificultosos de entender a la luz actual. Vivió en Guadix.
Manuel, el albañil. Oficial de albañilería perteneciente a la cuadrilla de Don Vicente Chaves, realizaba trabajos menores en el 21.
Martínez, Rafael. Electricista de cabecera de la familia Yáñez Polo. Tenía el taller en los primeros números de la calle Trajano.
Masde40yanez. Véase Más de cuarenta Yáñez y "apellidos de los Yáñez Polo".
Monsalves. “(En Monsalves te espero)”. Frase atribuida a Tata Angelita, datada sobre 1953, refiriéndose a la comisaría de policía que durante años estuvo ubicada en dicha calle. Viene a ser similar a “te espero en la comisaría de policía para dirimir una bronca”.
Morote Calafat, Antonio. Médico otorrino. Vivía al comienzo de la calle Trajano. Amigo de Don José Yáñez.
Muñoz Casillas. Notario que vivía en la casa esquinera entre Alfonso XII y la actual calle del Silencio.
Ñañe. Metátesis de Yáñez.
Padre Amerio. Comendador de la Orden de la Merced con domicilio en la capilla de San Gregorio (calle Alfonso XII). Sacerdote muy culto, fue padre espiritual durante varios años del matrimonio Yáñez Polo (ca 1940–1960). Autor de un nuevo “Cantar de los Cantares”.
Padre Antonio. Mercedario adscrito a la capilla de San Gregorio. Muy amigo de los Yáñez Polo a quienes visitaba periódicamente. Padre espiritual del matrimonio.
Padre Clemente. Mercedario de la capilla de San Gregorio. Último consejero de Doña Carmen Polo Ruiz.
Pérez, Enrique. Barbero con domicilio en lo que hoy es el callejón Padre Cañete, hacía visitas de peluquería a domicilio. Iba cada dos meses a Alfonso XII, 21 para atender a los niños fundamentalmente.
Pilar, la modista. Modista de Doña Carmen Polo y sus hijas Esperanza y María del Carmen. Tomaba medidas, hacía pruebas y charlaba por los codos en la casa del 21. Vivía en la calle Miguel del Cid. Hermana de Cristina López (véase), con igual domicilio.
Pilar López . Véase Pilar, la modista.
Plaza del Museo. Constituyó para todos los Yáñez Polo un lugar mágico donde, bajo la tutela de la tata o señorita de compañía, iban a diario para jugar. Había un quiosco, aún existente, que expendía algarroba molida empaquetada en papelines de colores, regaliz, pipas y cotufas, así como tebeos, triquitraque y cosas por el estilo. La hora maravillosa era las cinco de la tarde. Existe aún, remozada por cierto, la plaza; sin embargo, ya no es mágica, y los niños ya no pueden ir sin la tutela más policial que otra cosa.
!Pobrecito el Niño¡. En el anecdotario de los recuerdos de la Tata Angelita Agüero Naranjo, constan unas frases y anécdotas atribuidas al período aproximado de 1952 a 1962. De entre ellas son ya clásicas "En Monsalves, te espero" (véase) y "Pobrecito el Niño": Sobre 1952, un día de lluvia ocurrió mientras jugaban bailando el paraguas Ignacio y Miguel Ángel Yáñez Polo, que el más pequeño de los hermanos, saltándose las reglas del juego, atizó un golpe seco en la cabeza de Miguel Ángel. Por aquel entonces convivía junto a la familia la tata, la abuela Amparo (madre de Doña Carmen Polo) y la tía Pepa (tía de Don José Yáñez Díaz). Tras el golpe con el paraguas, se suspendió el juego, apareciendo en el escenario Pepa Díaz Távora ("tía Pepa") y Agüerito. En aquel momento, Ignacio autoasustado hizo gestos de arrepentimiento, mientras se oían las voces de la anciana y de Agüero clamando divergentemente:
-!Pobrecito...¡
Los que las oyeron creían referirse a Miguel Ángel, que es quien recibió el porrazo, hasta que viendo el enredo añadió la tía ante el fiasco de todos los presentes:
-!Pobrecito el niño Ignacio, lo que habrá sufrido de ver la herida que tiene su hermano¡
Pura. Sirvienta doméstica que entró a servir en 1944. Fundamentalmente se dedicó al cuerpo de casa, si bien, ocasionalmente, ejerció como tata. Se vio envuelta en un asunto policial que le acusó de travesti huído por motivos de la guerra.
Ramírez Molero. Radiólogo con domicilio en Alfonso XII, 20.
Royo, Rafael. Analista. Su presencia en la casa implicaba que alguien estaba enfermo. Era el marido de la prima Maruja Aguado Yáñez. El era un magnífico conversador y persona muy querida.
Sánchez, Lolo. Tercer hijo de los porteros de Alfonso XII 21 (Vicente Sánchez y Encarnación Reyes).
Sánchez, Pepa. El matrimonio de los porteros de Alfonso XII 21, constituido por Vicente Sánchez y Encarnación Reyes, tenía tres hijos. El segundo fue Pepa Sánchez Reyes. Nació (ca 1944) en El Coronil, de donde era oriunda la pareja.
San Gregorio, Campanario de. La iglesia de los mercedarios erigida en la calle Alfonso XII, es toda una institución, particularmente en los años 1939-1970. La comunidad era muy conocida, querida y respetada. Fue el domicilio habitual de los padres espirituales de gran parte de los vecinos del barrio. Asistiendo al reclamo de su campanario, se marcaron los momentos de las celebraciones de misas, especialmente las de los domingos y festivos. Era frecuente que los curas correspondieran con visitas domiciliarias periódicas a muchas familias. Entre ellas estuvo siempre, en primer grado, la de los Yáñez Polo. En los momentos difíciles de enfermedades, siempre atendían con gran cariño a los parroquianos. Los padres Amerio, Antonio y Clemente venían a ser confesores y consejeros muy requeridos.
Soria. José Soria. Especie de mayordomo y sirviente de la familia Yáñez Polo. Murió trágicamente en 1959.
Tata Angelita. Mª de los Ángeles Agüero Naranjo. Eterna tata de los Yáñez Polo.
Teléfono 21568. Número telefónico de Alfonso XII 21.
Tello, Pepita. Gran amiga de Doña Carmen, a quien hablaba de usted, mientras era correspondida con un tú, era mujer inteligente pero extraña en el vestir. Siempre iba de color estameña, negro e incluso violáceo. Hablaba quedamente, dando la impresión de opinar sobre temas muy serios y graves. Era buenísima.
Toro de lidia, incidente en Alfonso XII. Todavía en 1945 - 1950, los encierros de los toros que habrían de lidiarse en próximas corridas de La Maestranza, ofrecían el espectáculo de la escapada de los acosos garrochistas. En 1948 se reprodujo, una vez más, una fuga taurina. El morlaco había llegado en su huída hasta la altura de la confluencia de las calles Alfonso XII - General Moscardó (hoy calle del Silencio). Don José Yáñez Díaz salía poco antes desde su casa dirección a la calle Laraña. Pasando ante la oficina del boticario Don Narciso Gallego, comenzó a percibir un ambiente rarefacto, caracterizándose por el silencio provocado e interrumpido solo por algunos gritos mientras las ventanas y partes altas de la calle se ocupaban de una chiquillería y juventud con facultades para ello. Segundos más tardes comprobaría Don José que se trataba de un incidente peligroso con toro fugado y embestidas por doquier. Acelerando el paso pudo llegar hasta los naranjos de la confluencia, resguardándose tras uno de ellos. Antes de lo previsto tuvo al animal olisqueando la raíz del árbol mientras él hacía una maniobra de giro más o menos sincronizado con la real gana del bicho. La fortuna quiso que el cornúpeta fuera pacífico, dejando ir las recomendaciones que los reguinchados daban de urgencia. Acto seguido llegó un guardia civil, a pie y con pistola en mano, acercándose a la escena descerrajó su arma en el animal. Muerto ya, cuando se dio cuenta de las dimensiones que podía haber tenido la tragedia, sufrió un ligero desvanecimiento que le obligó a tumbarse, durante unos minutos, sobre la acera.
Túnel, El. Casa de vecinos ubicada frente por frente al número 21 de Alfonso XII. Era un edificio sórdido que tenía como puerta de entrada un túnel. En la puerta de la calle había un modesto puesto de chucherias, regentado por la familia Amaya. La existencia de la casa de vecindad era constante objeto de crítica social, toda vez que el abolengo de la calle Alfonso XII resquebrajaba cualquier otra interpretación de la realidad (véase Ignacio Amaya).
Valencina de la Concepción. Desde 1952 se construyeron en este pueblo sevillano, diversos chalets para una urbanización llamada Virgen de los Reyes. Como quiera que estaba en alto, los médicos de la capital solían recomendara para pasar los veranos. Este fue el motivo por el que Don José Yáñez compró los números 14 y 16 , pasando los estíos de varios años. Existía un ambiente de juventud, con multitud de pandillas y paseos vespertinos.
Valentín. Fray Valentín González. Lego mercedario y pintor convencional. Vendía sus cuad
ros entre los parroquianos, siendo discípulo, según decía, de Maireles. De azarosa vida, un buen día marchó para Cuba, bajando con Fidel Castro de Sierra Maestra. Cayó en desgracia del régimen castrista sobre 1990, fecha en la que vuelve a viajar a Sevilla y a entrevistarse con Doña Carmen Polo Ruiz.
Velázquez Navarro, Eduardo. Consignatario de buques. Uno de los más íntimos y leales amigos de Don José Yáñez Díaz. Magnífico conversador, sus visitas podían prolongarse hasta la alta madrugada. De carácter generoso, solía regalar un camión de juguete de Reyes a los niños pobres. Su esposa, María Vila, era mujer dulce y muy dadivosa. Tenían dos hijas: María Isabel y Conchita.
Vicente. Vicente Sánchez. Portero de Alfonso XII 21 (1943-1963). Marido de Encarnación Sánchez Reyes.
Woltans. En realidad: "Woltans, construcciones radioelectrónicas". Negocio regentado por Domingo Luís Yáñez Polo. Estuvo ubicado en el entresuelo del 21.
13 febrero, 2010
Diccionario coloquial Ñañe
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sábado, febrero 13, 2010
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